Ingredientes para 8 personas:

Para el crema de queso y miel:

85 gr de miel de montaña Gran Reserva 400 ml de nata para postres
220 ml de leche entera
150 gr de queso semicurado de oveja
125 gr de queso crema (tipo Philadelphia) Un trozo de piel de naranja o limón

1/2 palito de canela 4 hojas de gelatina

Para el emplatado:

2 cucharaditas de polen Gran Reserva
Miel de Montaña Gran Reserva
Galleta, hojaldre o masa quebrada (previamente horneados) Frutos rojos y negros
Hierbabuena fresca

Elaboración

Hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante 4 minutos.

Calentar la nata con la leche, el queso semicurado rallado, el queso crema, la piel de naranja o limón y la canela.

Retirar del fuego justo cuando arranque a hervir y desechar los aromáticos.

Dejar reposar durante 2 minutos -para que pierda temperatura-, antes de añadir la gelatina previamente escurrida y la miel de montaña Gran Reserva. De esta forma evitaremos que se cocine y pierda parte de su excelente sabor, aroma y propiedades.

Triturar durante 2 minutos con la batidora de mano y, de forma opcional, pasar por un colador para retirar los posibles grumitos del queso.

Verter en un recipiente, dejar atemperar y posteriormente enfriar en la nevera durante al menos 8 horas, hasta que coja cuerpo y solidifique.

Introducir la crema en una manga pastelera para facilitar el emplatado final.

Emplatado

Colocar un trozo de galleta, hojaldre o masa quebrada como base. Disponer la crema de queso y miel justo encima procurando que quede lo más homogénea posible.

Servir un pequeño hilo de miel sobre la crema. De este modo, además de garantizarnos un plus de sabor, nos ayudará a fijar el polen.

Por último y de forma opcional decoramos con frutos rojos y negros al gusto y unas hojas de hierbabuena.

Una receta de David Monaguillo